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LOS
APUNTES DE MACRAME DE SARA RUBIN
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Macrame:
es el arte de anudar y trenzar
Se
necesitan las manos como único elemento para realizar
esta técnica. No son necesarios materiales costosos
ni elementos de trabajo sofisticados. Se pueden utilizar
cualquier tipo de fibras, hilos o lanas.
Las
diferentes maneras de combinar nudos y trenzas más
la habilidad e imaginación al realizar los diferentes
diseños nos dará el resultado.
Hoy
se ha redescubierto esta milenaría técnica,
aplicandose en trabajos utilitarios como carteras, bolsos,
cinturones etc. y en modernos y creativos tapices.
Adquiera
sus apuntes de macrame
Tel. (54011) 4831-4409
Comunicate
con Sara completando el formulario
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LOS
APUNTES CONTIENEN DIVERSAS EXPLICACIONES GRAFICOS Y FOTOGRAFIAS
PARA APRENDER PASO A PASO PARA Y REALIZAR TRABAJOS CON NUDOS
Y TRENZAS. OBJETOS ARTISTICOS
Y UTILITARIOS.
SARA RUBIN ACEPTA INVITACIONES PARA DICTAR CURSOS EN TODO
EL MUNDO.
MUESTRAS
INDIVIDUALES
MUESTRAS COLECTIVAS
MUESTRAS COMPARTIDAS |
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Nuevo
seminario intensivo de 3 clases
información 4831-4409
Nota Realizada por Josefina del Solar para la Revista
"La Gaceta del Retiro", Marzo 2001.
Cuando anudar es un arte
Sara
Rubin es una destacada artista textil, tapicista en macramé de
renombre internacional.
Nació en la ciudad de Rosario, aunque está radicada en
Buenos Aires, donde ha expuesto en numerosas oportunidades, como también
en otros lugares de nuestro país y el extranjero.
Su obra es muy rica y variada, pero pueden destacarse en ella sus tapices,
de espléndida factura.
Es miembro del Centro Argentino de Arte Textil y de la Asociación
Amigos de la Educación Artística, entre otras entidades,
además de desarrollar una importante labor docente desde hace
más de veinte años.
¿En
que consiste la técnica con la que hacés esos hermosos
tapices, esas obras tan variadas?
Yo hago macramé, que es el arte de anudar y trenzar. Es una técnica
milenaia que nace con la civilización humana, porque en épocas
primitivas las prendas para cubrirse se hacían anudando cueros,
o se utilizaban las fibras vegetales para atar una piedra filosa a una
rama de árbol y así hacer un hacha. Muchos pueblos utilizaron
la técnica del nudo en adornos para sus ceremonias, los de la
zona del Caribe utilizan aún hoy los nudos para hacer hamacas,
los pueblos andinos tenían los quipus, que les servían
como sistema contable....
Quiere
decir que el nudo está presente en muchas civilizaciones. Y en
esta técnica se trabaja solo con las manos, no se necesita un
telar.
Exactamente, es una técnica totalmente manual, en la que no interviene
ningún instrumental, ni agujas ni ningún otro. Es un trabajo
muy lindo, interesante y creativo, e inmensaemente rico en cuanto a
lo que se puede realizar, que va desde objetos utilitarios hasta obras
de arte.
Cuando
uno menciona macramé lo primero que viene a la mente son las
carpetas o los visillos que había antes en muchas casas. ¿Podría
decirse que este arte en principio también en eso?.
Te diría que en principio es eso. Ahí se trata de un trabajo
bidimensional, donde intervienen las guardas y los diseños más
primitivos de rombos, de reyitas, de tejidos calados. Yo siempre le
digo a mis alumnos que hay que saber hacer ese tejido, porque con él
vamos a estructurar determinados diseños. Lo importante es después
saber desestructurarlos, y ahí es donde interviene la creatividad,
lo artístico.
Y desde
lo artístico ¿ que posibilidades tiene el macramé?
Las posibilidades son infinitas, porque se puede trabajar desde lo plano
hasta objetos con volumen, o instalaciones, y desde lo más pequeño
hasta lo más grande. Todo se puede hacer con el tejido de nudos.
Con diferentes materiales por suspuesto: sogas, hilos finos, sedas,
crines, hasta con almbres. En este momento por ejemplo estoy trabajando
con hilos metálicos.
¿Como
llegás al conocimiento de todo esto?
Cuando lo aprendí era muy chica, tenía 8 años.
La que hacía macramé era mi abuela. Ella no me enseño
detenidamente, solo me pedía que me quedara a su lado mirando
lo que hacía; y así mirando como lo que se trasmite de
una generación a otra, aprendí lo básico. Después
de varios años me interesó ya de otra manera.
Viendo una exposición de arte textil me dí cuenta de que
esa técnica yo ya la conocía, que la tenía incorporada
a mi memoria genética. Solo tenía que ponerme a investigar
que más podían darme esas carpetas o esas pequeñas
cosas que yo hacía como jugando. Ahí me metí de
lleno a bucear en el arte y en las diferentes posibilidades que da lo
textil. Me empecé a interesar por el volumen, busqué gente
que sabía mucho con quien aprender, tuve muy buenos maestros.
Todo es una búsqueda, y en esto encontré caminos increíbles
de formas, de colores, de creatividad.
¿
Y los diseños, las ideas, cómo las elaborás?
Porque cada obra es única, no se repite...
El tema de los diseños a veces es como un juego. Se utiliza un
ejercicio totalmente automático. En general hacemos una especie
de collage, y sobre él un juego libre de texturas, de materiales;
y sobre eso analizo las formas que puedan sacarse de lo subconciente
a lo conciente. Eso ya es un trabajo intelectual, el rescatar qué
es lo que se puede tomar de esas formas para la técnica del nudo.
Y lograr algo que sea armónico, con formas que se puedan complementar
unas a otras, y trabajar también con las texturas. Pero el principio
es como te decía, no muy diferente de lo que hago con mis nietos,
cuando jugamos a pegar papelitos de colores, de donde van naciendo distintas
formas.
Hay
una palabra que utilizás a menudo y es creatividad...
Claro, quizá por eso muchas veces pasa algo con mis alumnas:
después de una serie de clases que hacemos para descubrir la
topología del nudo, ahí es cuando trato de incorporarlas
al juego de las formas; y una vez que hacen ese ejercicio, en diferentes
momentos del trabajo creativo muy a menudo me dicen una frse, que es
"no abriste la cabeza". Y yo creo que de eso se trata. Si
alguien que comenzó queriendo hacer una pequeña labor
en un momento dado me dice eso, creo que mi función docente está
cumplida. Se trata de poder abrir la sensibilidad, la capacidad de descubrir
el mundo con eso que llamamos la creatividad.
Hablás
también mucho de tus alumnas, de tu tarea docente. Y siendo que
has hecho muchas exposiciones, ahora ¿estás más
dedicada a enseñar que a tu propia tarea creativa?
En este momento estoy muy volcada a la docencia. Me gusta crear, obviamente,
y siempre hago algo nuevo; pero también me gusta mucho enseñar.
Trabajo en general con grupos pequeños, porque permite conocer
mejor al alumno y con eso puedo darle más. Y estoy preparando
un nuevo libro sobre macramé, porque el primero está totalmente
agotado. Tengo que hacerlo porque es lo que más me piden, incluso
recibo correos electrónicos de muchas partes del mundo en relación
al material del libro anterior. Entonces eso me abre un camino maravilloso
de comunicación con todas las personas que aman esta técnica.
Es fantástico
que puedas multiplicar así todo lo que hacés. A propósito:
decías que aprendiste lo básico del arte textil con tu
abuela. ¿Y a tu nietita no le vas a enseñar?
Sí, mi nieta Camila tiene seis años y ya está aprendiendo.
Y para mí es una satisfacción enorme ver lo bien que se
maneja haciendo sus nudos con esos dedos chiquititos. Así que
esto va a seguir con ella, seguro.
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